Miscelánea Nro. 25: "In memoriam et ad gloriam. Sociedades de ciencias, letras y artes que llevan los nombres de grandes hombres. contribución al conocimiento de la nomenclatura de las corporaciones científicas"
Introducción
Una manera muy general de perpetuar la memoria o la gloria de una personalidad, es denominar con su nombre a un objeto. Este objeto puede comprender una unidad social o una unidad topográfica o geográfica. Como unidades sociales pueden considerarse por ejemplo: una tumba o un mausoleo, ambos con su epitafio, un monumento, un buque, un hospital, un colegio, una universidad, un instituto, un museo, una biblioteca, un teatro o una sociedad. Unidades topográficas o geográficas, pueden ser por ejemplo: una calle, una plaza pública, un parque público, una montaña, una población, una ciudad o un país.
La referida unidad "sociedad" incluye naturalmente también la "sociedad científica".
Ocupándome, desde hace años, en el estudio de las sociedades científicas, pude comprobar la existencia de una serie de sociedades de ciencias, letras y artes que llevan los nombres de personalidades. Mi propia curiosidad de conocer a todas estas corporaciones en el mundo, y el notar la ausencia de una compilación, ordenación y comparación de las mismas, me impusieron a la confección del presente trabajo. De su existencia me informé hojeando algunos tomos, sobre todo el tomo XXXII, del anuario científico "Minerva" (Berlín) y el año 1937 del anuario titulado "Index Generalis" (París), y consultando a algunas otras fuentes de información de menor cuantía. Conseguí, de este modo, reunir una nómina de doscientas sesenta y seis sociedades, de las cuales doscientas sesenta llevan los nombres de hombres.
A las sociedades las dividí en dos grandes grupos: la "sociedad impersonal" y la "sociedad personal". La corporación impersonal comprende la sociedad que prescinde de toda consideración de la obra y de la vida de la personalidad cuyo nombre élla lleva. La corporación personal comprende la sociedad que se consagra enteramente a la consideración de la personalidad cuyo nombre lleva, o de la atmósfera espiritual que dicho personaje formó alrededor de sí.
Mi estudio consta de cuatro partes. La primera parte establece la cronología de las sociedades. En la segunda parte considéranse las entidades conforme al número de socios. La tercera parte da cuenta de la actual distribución geográfica de las corporaciones. La cuarta parte, la más extensa, trata de cada una de las diferentes clases de sociedades.
Las citas biográficas que acompañan mi trabajo están, en gran parte, de acuerdo con las del "Diccionario Castellano Enciclopédico, de M. González de la Rosa" y de la "Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa".
Entre las personalidades cuyos nombres llevan las actuales sociedades de ciencias, letras y artes, figuran: sesenta y cinco alemanes, treinticinco ingleses, dieciseis franceses, catorce norteamericanos, catorce húngaros, once rusos, nueve italianos, siete polacos, seis checoslovacos, cinco suizos, tres griegos antiguos, tres españoles, tres portugueses, tres holandeses, tres suecos, un argentino, un belga, un venezolano, un mejicano y un salvadoreño. Todos estos personajes murieron ya; hasta puede decirse que ninguno de ellos vivía cuando se realizó la fundación de la entidad que lleva su nombre.