Miscelánea Nro. 18: "Las sociedades científicas, literarias y técnicas del mundo con más de mil miembros"
Introducción
Con el presente trabajo, nuevo en su género por falta de un predecesor, intento abrir camino a otra disciplina particularísima: las sociedadología o (Wissenschafts) - Gesellschaftenkunde.
El neologismo "Sociedadología", escogido por mí y cuyo sonido bárbaro no se me escapa, quiere significar la ciencia que tiene por objeto el estudio de la vida de las sociedades (incluso academias) científicas y técnicas desparecidas y existentes.
Entre las finalidades principales de la sociedadología imperan las investigaciones sobre la historia, el objeto, los miembros, la riqueza en libros, museos, etc., y tarea de publicidad de las mencionadas entidades.
Cada sociedad cuenta con su historia: si corta o larga depende de sus años de existencia y del grado de la intensidad de su labor.
Conste que entre los objetos o fines de las muchísimas asociaciones existen grandes afinidades, teniendo la inmensa mayoría de aquéllas fijada su mirada hacia la misma finalidad: cultivar y estimular el estudio de las diferentes ramas del saber humano en bien común de la humanidad.
Una sociedad o academia está compuesta por socios o miembros. El número de socios se enormemente desigual, pudiendo llegar hasta un millón de hombres; las academias tienen generalmente poca cantidad de miembros. En la mayoría de los casos es inadmisible poder juzgar de la calidad de una institución científica o técnica por su número de socios.
Exceptuando las academias a las cuales mantienen su respectivos gobiernos, sostiénense las asociaciones por sus propios medios como ser principalmente: cuota de admisión como socio, cuota anual de socio, donaciones, etc. Las cuotas, especialmente las anuales, son en las diferentes naciones muy desiguales, notándose generalmente las mayores en los países del dólar y de la libra esterlina.
Es casi regla común de que una sociedad cuenta con su propia biblioteca, fomentándola en gran parte mediante el canje de sus publicaciones con las de otras sociedades similares; a pesar de eso está tomando ya cuerpo en alguna de las muy grandes ciudades del mundo, la tendencia de fusionar las bibliotecas pertenecientes a las sociedades de la misma índole, en una sola biblioteca, como también de que muchas bibliotecas universitarias o nacionales se hagan cargo de las bibliotecas de sociedades, incorporándolas y administrándolas, procedimientos que traen consigo ventajas. El carácter especial de una biblioteca está determinado por el carácter especial de la sociedad a la cual pertenece. El número de volúmenes de las bibliotecas de sociedades varía muchísimo: mientras hay unas con más de cien mil volúmenes, hay otras con algunos cientos de tomos solamente. Son pocas las asociaciones que poseen museos, jardines botánicos o zoológicos, etc.
Es muy reducido el número de las sociedades que no disponen de un órgano de publicidad.
En el presente estudio estadístico-comparativo doy a conocer a las instituciones científicas, literarias y técnicas con más de mil socios cada una; el gran defecto de que aún padece la estadística concerniente a las entidades de menor cuantía hizo frustrar mi intención de estudiar todas las asociaciones.
Compónese mi trabajo de tres partes: una general, una sistemática y una geográfica o regional.
El número de socios que doy a continuación procede en su casi totalidad de las siguientes obras: "Minverva. Jahrbuch der gelehrten Welt", Berlin (especialmente el año XXX: 1930), "Index Generalis", París (sobre todo el año 1929), y el "Handbook of Scientific and Technical Societies and Institutions of the United States and Canada" 2nd. edition, Washington, 1930.
Antes de dar término a este capítulo introductivo, séame permitido todavía observar, como ya en otra oportunidad lo hice, que "para evitar que el lector fascinado por el alto número de socios no incurra en un concepto erróneo sobre la calidad de las asociaciones, quedamos en la mayor parte inhabilitados para deducir de una alta cifra de socios de una institución un alto grado científico de la misma, lo que quiere decir que, en general, no existe correlación ninguna entre el quantum y la calidad de una entidad científica. Creer, pues, que la sociedad con más miembros sea siempre la mejor de su género, sería desconocer por completo los hechos".